Ni la mitad de lo que vale.
El valor de la marca es lo que importa. ¿Cómo conseguirlo?
Aquí tienes unas cuantas ideas para aumentar el valor de tu marca
1.- Crea un universo en torno a ella aportando experiencias nuevas a los consumidores que los haga sentirse únicos, tomando simplemente un café.
Nespresso apunta directamente a nuestras emociones, como lo hace Coca-Cola, Starbucks, Nike, o cualquier otra gran marca del mercado.
Tu marca se ha de presentar como una experiencia única, diferente, satisfactoria y relevante. Sólo así se convertirá en tu ventaja más fuerte.
2.- Una marca vale lo que la gente dice que vale. Si tu marca no se conoce, la gente no la percibe, y no puede darle importancia. Por tanto tu marca no vale nada!
COMUNICA TU MARCA!!
3.- ¿Tienes un logotipo fuerte y memorable?
El diseño de tu marca debe ser coherente con la imagen que quieres transmitir, visualmente impactante y por supuesto, memorable, la gente debe recordarlo y asociarlo inmediatamente a tu nombre, a la imagen de tu marca.
4.- Todo cuenta! (hasta el papel higiénico de tu WC).
Cuida cada detalle. Piensa que todo absolutamente todo debe comunicar la misma imagen, la imagen que quieres que tu cliente perciba. Si descuidas cualquier detalle en tu negocio, el cliente lo percibirá negativamente y eso afectará al valor de tu marca. Todo comunica
5.- ¿Recibes con agrado la llegada de otras marcas que sean competencia directa tuya?
Lo mejor que le pasó a Coca-Cola fue la llegada de Pepsi-Cola.
Su aparición hizo que la gente se interesara más por la categoría de los refrescos de cola.
El poder elegir entre más variedad de un producto o servicio aumenta su demanda.
6.- ¿Es tu marca diferente?
Encuentra una diferencia sostenible. Una palabra, un concepto, una idea que se instale directamente en la mente de tu cliente. La elección es inevitable, existen muchas variedades de todas las categorías. Diferénciate!
7.- Hacia el WOW!! La marca no se construye en un día. El éxito de una marca es cosa de décadas. Imagínate si hubieses empezado antes. Nunca es tarde. Trabaja tu imagen de marca cada día, esfuérzate por comunicar cuánto vale tu marca. Ámala y tus clientes la amarán también.
8.- Si una especie no es capaz de adaptarse a los cambios del entorno.....¡Desaparece!
Se proactivo, adelántate a los cambios, haz que tu marca vaya por delante!! Sé el primero en hacer algo. “Si no puedes ser el primero en una categoría crea una nueva” (Las 22 leyes inmutables del Marketing de Al Ries y Jack Trout). Reinvéntate!
Son pocas las marcas que consiguen llegar a la cima y convertirse en verdaderas experiencias para sus clientes. El branding se encarga de eso, de la construcción de la marca, de trasladar a todos los rincones de tu negocio los conceptos y sensaciones que quieres transmitir a través de tu marca.
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miércoles, 4 de junio de 2008
martes, 29 de abril de 2008
CÓMO SER EL PREFERIDO DE TUS CLIENTES
“Si no tienes la estrategia correcta, estás perdido” (J. Trout)
En tiempos de incertidumbre económica hay que saber destacar y sobresalir para convertirse en la opción preferida por los consumidores, es decir, lograr que vengan a nuestro comercio antes que al de la competencia. ¿Cómo conseguirlo? Te damos unos puntos clave para lograr ese valor añadido que hará que te elijan.
Hoy no es fácil competir únicamente con:
- el aspecto tradicional del comercio
- el trato directo con el cliente: “soy un comercio familiar”
- la proximidad
- la localización
- los márgenes comerciales altos
- la exclusividad territorial
- ....
Para competir hoy, es imprescindible tener la estrategia adecuada que te posicione preferentemente en la mente del consumidor, una estrategia que te diferencie y te haga único.
Una estrategia que te convierta en la opción preferida por los consumidores.
Esta estrategia ha de basarse en tres puntos fundamentales, las 3 C’s: competencia, clientes y comercio.
1.- Analiza a tu competencia. Pregúntate cuántos productos o servicios existen igual a los tuyos. Averigua qué puntos fuertes y débiles tiene tu competencia y que lugar ocupa en la mente de los clientes, qué es lo que la diferencia, por qué la eligen sus clientes. Aprovéchate de sus debilidades para diferenciarte y combate sus fortalezas. Recuerda, no se trata de copiar, sino de diferenciarte para posicionarte en un lugar preferente.
2.- Tus clientes te dirán cómo posicionarte. Pregúntales. Indaga en su mente y conocerás qué posición ocupa cada uno de tus competidores, incluso tú mismo. Pregúntales qué deberías ofrecer para que te prefieran a ti en lugar de a tu competencia ¿qué deberías ofrecer para ser el preferido?. Si esta respuesta es clara, y se corresponde con lo que el cliente final desea, tienes un largo recorrido hecho.
3.- Tu comercio. ¿Transmite la imagen que quieres transmitir?, ¿cómo se ve desde dentro? Pregunta a tus empleados, pregúntate a ti mismo. Es importante obtener respuestas honestas: qué ocurre en tu comercio, que opinan tus empleados, qué tienes tú, de diferente, para que los clientes te elijan. Saber qué tipo de negocio tienes y qué tipo de negocio quieres que sea en un futuro, es de máxima importancia. Si no sabemos adónde nos dirigimos difícilmente nos podrán seguir nuestros clientes.
“Para empujar a los demás hay que caminar delante de ellos” (Lao-Tse, creador del maoísmo).
Estos tres aspectos te ayudarán a encontrar esa diferencia frente a tus competidores y diseñar la estrategia correcta que te indique el camino a seguir para que tu comercio tenga el éxito que se merece. Si no sabes como hacerlo siempre puedes confiar en los expertos para que te asesoren a diseñar la mejor estrategia para tu comercio.
Vanessa Soler
Experta en marketing estratégico
En tiempos de incertidumbre económica hay que saber destacar y sobresalir para convertirse en la opción preferida por los consumidores, es decir, lograr que vengan a nuestro comercio antes que al de la competencia. ¿Cómo conseguirlo? Te damos unos puntos clave para lograr ese valor añadido que hará que te elijan.
Hoy no es fácil competir únicamente con:
- el aspecto tradicional del comercio
- el trato directo con el cliente: “soy un comercio familiar”
- la proximidad
- la localización
- los márgenes comerciales altos
- la exclusividad territorial
- ....
Para competir hoy, es imprescindible tener la estrategia adecuada que te posicione preferentemente en la mente del consumidor, una estrategia que te diferencie y te haga único.
Una estrategia que te convierta en la opción preferida por los consumidores.
Esta estrategia ha de basarse en tres puntos fundamentales, las 3 C’s: competencia, clientes y comercio.
1.- Analiza a tu competencia. Pregúntate cuántos productos o servicios existen igual a los tuyos. Averigua qué puntos fuertes y débiles tiene tu competencia y que lugar ocupa en la mente de los clientes, qué es lo que la diferencia, por qué la eligen sus clientes. Aprovéchate de sus debilidades para diferenciarte y combate sus fortalezas. Recuerda, no se trata de copiar, sino de diferenciarte para posicionarte en un lugar preferente.
2.- Tus clientes te dirán cómo posicionarte. Pregúntales. Indaga en su mente y conocerás qué posición ocupa cada uno de tus competidores, incluso tú mismo. Pregúntales qué deberías ofrecer para que te prefieran a ti en lugar de a tu competencia ¿qué deberías ofrecer para ser el preferido?. Si esta respuesta es clara, y se corresponde con lo que el cliente final desea, tienes un largo recorrido hecho.
3.- Tu comercio. ¿Transmite la imagen que quieres transmitir?, ¿cómo se ve desde dentro? Pregunta a tus empleados, pregúntate a ti mismo. Es importante obtener respuestas honestas: qué ocurre en tu comercio, que opinan tus empleados, qué tienes tú, de diferente, para que los clientes te elijan. Saber qué tipo de negocio tienes y qué tipo de negocio quieres que sea en un futuro, es de máxima importancia. Si no sabemos adónde nos dirigimos difícilmente nos podrán seguir nuestros clientes.
“Para empujar a los demás hay que caminar delante de ellos” (Lao-Tse, creador del maoísmo).
Estos tres aspectos te ayudarán a encontrar esa diferencia frente a tus competidores y diseñar la estrategia correcta que te indique el camino a seguir para que tu comercio tenga el éxito que se merece. Si no sabes como hacerlo siempre puedes confiar en los expertos para que te asesoren a diseñar la mejor estrategia para tu comercio.
Vanessa Soler
Experta en marketing estratégico
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clientes,
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imagen de empresa,
marketing
martes, 29 de enero de 2008
Branding: el poder de la marca
Los que no sepan diferenciarse en el mercado desaparecerán sin remedio.
En una era de competencia despiadada sólo los que marquen una auténtica e inimitable diferencia podrán sobrevivir. Esta es la esencia del branding, una parte cada vez más importante del marketing.
La marca es lo que nos define y nos hace únicos. El branding no consiste en hacer que te compren más que a la competencia. Consiste en hacer que sientan que tú eres la única solución a su problema.
Esta es la llave para conseguir la lealtad del consumidor. Si no sienten que tu marca es su “única solución” se debe a una defectuosa o inexistente estrategia de branding (marca).
Una buena gestión de marca nos posiciona en un nivel superior en la mente del consumidor. Nos conecta con los clientes, transmite nuestros valores marcando una diferenciación sostenible en el mercado.
El branding es vivir la marca, ser parte de ella; darla a conocer, defenderla, amarla y comunicarla. La imagen de marca tiene que ver con la pasión, con la historia que queramos contar, con aquello que motiva a nuestra empresa.
“¡Aprende a contar tu historia o estás perdido!” (Tom Peters)
Comunícate con tus clientes. Cuéntales quién eres, qué haces, cómo lo haces. Dales un motivo importante para que elijan tu marca.
El branding funcionará cuando sea la respuesta a la siguiente pregunta “¿por qué estoy eligiendo este producto en vez del otro?”.
La marca la debes construir desde fuera porque no es para ti. La marca es para ellos, los clientes, que son quienes te compran.
Si construyes una marca fuerte, se vuelve irresistible, y perdura en el tiempo no importando la situación económica o social del momento.
Los valores de tu marca son tan fuertes que se convierten en nexos emocionales que invitan al público a ser parte de ella.
Vanessa Soler
En una era de competencia despiadada sólo los que marquen una auténtica e inimitable diferencia podrán sobrevivir. Esta es la esencia del branding, una parte cada vez más importante del marketing.
La marca es lo que nos define y nos hace únicos. El branding no consiste en hacer que te compren más que a la competencia. Consiste en hacer que sientan que tú eres la única solución a su problema.
Esta es la llave para conseguir la lealtad del consumidor. Si no sienten que tu marca es su “única solución” se debe a una defectuosa o inexistente estrategia de branding (marca).
Una buena gestión de marca nos posiciona en un nivel superior en la mente del consumidor. Nos conecta con los clientes, transmite nuestros valores marcando una diferenciación sostenible en el mercado.
El branding es vivir la marca, ser parte de ella; darla a conocer, defenderla, amarla y comunicarla. La imagen de marca tiene que ver con la pasión, con la historia que queramos contar, con aquello que motiva a nuestra empresa.
“¡Aprende a contar tu historia o estás perdido!” (Tom Peters)
Comunícate con tus clientes. Cuéntales quién eres, qué haces, cómo lo haces. Dales un motivo importante para que elijan tu marca.
El branding funcionará cuando sea la respuesta a la siguiente pregunta “¿por qué estoy eligiendo este producto en vez del otro?”.
La marca la debes construir desde fuera porque no es para ti. La marca es para ellos, los clientes, que son quienes te compran.
Si construyes una marca fuerte, se vuelve irresistible, y perdura en el tiempo no importando la situación económica o social del momento.
Los valores de tu marca son tan fuertes que se convierten en nexos emocionales que invitan al público a ser parte de ella.
Vanessa Soler
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